Querido día:
Permíteme ser consciente del tesoro que eres para mí.
Permíteme saber amarte y bendecirte antes que hayas partido.
Permíteme no pasarte por alto en la búsqueda de algo raro y perfecto mañana.
Porque es posible que un día yo clave mis uñas en el pecho, que hunda mi cara en la
almohada, que levante las manos al cielo y quiera, más que nada en el mundo, tu regreso.
(Autor desconocido por mí)
Permíteme ser consciente del tesoro que eres para mí.
Permíteme saber amarte y bendecirte antes que hayas partido.
Permíteme no pasarte por alto en la búsqueda de algo raro y perfecto mañana.
Porque es posible que un día yo clave mis uñas en el pecho, que hunda mi cara en la
almohada, que levante las manos al cielo y quiera, más que nada en el mundo, tu regreso.
(Autor desconocido por mí)
No hay comentarios:
Publicar un comentario